lunes, 14 de enero de 2013

He quedado con mi ex…para hablar!!


Esta entrada la ha inspirado unos de mis monologuistas/cómicos favoritos: David Guapo, el autor del palabro “frunjir” como sinónimo de follar hacer el amor. En unos de sus monólogos nos cuenta su reacción ante la posibilidad de que su actual novia quede con su ex para hablar… “jajaj para hablar?? Ese lo que quiere es frunjirte!”...


https://www.youtube.com/watch?v=JOzkV7IHS2M

Os ha gustado? A que si? yo pienso igual que él. Y es que con los ex no se queda para hablar, no tiene ninguna lógica y no es nada recomendable.

Pues a mí se me ocurrió quedar con mi ex en un ataque de nostalgia tonta agravada por la ingesta de ginebra a altas horas de la noche. Amén de que él se puso en contacto conmigo hacía más o menos un mes mientras yo veía “Carmina o revienta” con Ramón GU (el del flirteo por WhatsApp y único treintañero que se ganó la medalla de ser mi 50 sombras) y él rodaba una película en el Norte de España.

Yo quería verle por dos motivos:

1- me había enterado que había dejado a su novia hacia muy poco

2- para frunjir.


Antes de continuar con la historia de la cita voy a hacer una breve sinopsis de la relación:


Nos conocimos en 2008, salimos durante casi 5 años. A partir del 3º año de relación empezó a trabajar como actor de series para adolescentes en cadenas nacionales, lo que convirtió mi relación idílica con mi mejor amigo en una a distancia llena de reproches y celos. En lo que fue el mayor acto de madurez y sensatez de mi vida, le dejé (aún amándole) porque sabía que no iba a ninguna parte y que yo jamás me alegraría de sus triunfos profesionales porque creía que sólo si dejaba ese trabajo estaría por mí al 100%. 





Bien, cuando al fin concretamos un día y una hora para quedar me puse mi mejor wonderbra y nos fuimos de cañas. Después de dos horas en las que se empeñó en recordar cada viaje, cada chiste, cada obra de teatro y cada anécdota de nuestra relación; a la hora de volver a casa le dije si quería subir a ver mi piso, que él aún no conocía (no me maté con la excusa, tiene veintitantos años y di por supuesto que querría conocer mi nueva cama casa) a lo que contestó que si (era de esperar). Le ofrecí una cerveza y charlamos en el sofá. Charlamos sobre su trabajo, claro. Monotema. Además me decepcionó ver cómo un chico tímido, introvertido, humilde y de familia de clase media se había convertido en un derrochador, pedante y arrogante con el ego dado de sí. No me extraña, si se tira un pedo en Twitter su club de fans de adolescentes hormonadas le hace FAV, RT y reverencias varias.

“Se hace tarde y mis padres me esperan para cenar”, me dijo. Y tras un laaaaargo abrazo se fue sin más.



PERO BUEEEENO!! Si yo para hablar ya tengo amig@s! Yo sólo quería un revolcón por los buenos tiempos, no recordar lo fantástico que eres y que ya no estás conmigo, que te he buscado en otros y no te encuentro…






sábado, 12 de enero de 2013

La mujer (im)perfecta



Hoy estoy de capa caída y necesitaba un empujoncito hacia arriba, algo que saliera de mí y me recordara que, al margen de querer mejorar en muchos aspectos, me gusta ser yo. 


Allá por el siglo XVII, el historiador francés, escritor de medio pelo, abad (!!) y mujeriego de mucho cuidado, Pierre de Brantôme tuvo el atrevimiento de permitirse describir cómo debería ser la mujer perfecta. Cito: 


"Para que una mujer sea hermosa y perfecta debe tener treinta bellezas. Tres cosas blancas: la piel, los dientes y las manos; tres negras: los ojos, las cejas y las pestañas; tres rojas: los labios, las mejillas y las uñas; tres largas: el cuerpo, los cabellos y las manos; tres cortas: los dientes, las orejas y los pies; tres anchas: el pecho, la frente y el espacio entre las cejas; tres estrechas: la boca, la cintura y los tobillos; tres gruesas: el brazo, los muslos y las pantorrillas; tres sutiles: los dedos, los cabellos y los labios; y tres pequeñas: los pezones, la nariz y la cabeza." 




Es verdad que no soy de letras y puede que no haya captado el mensaje porque no tengo la capacidad para analizar la obra (ni si quiera para leermela entera) así que sólo ha podido servirme de inspiración para la entrada de hoy, ya que hay muchos hombres que buscan la perfección de las mujeres en estos caracteres. 




Yo me voy a comportar según las enseñanzas de mi abuela. Cito: "no hables mal de los muertos" y de mi padre. Cito: "si no tienes nada bueno que decir, no digas nada" y lejos de criticar a este señor, que no tuvo en cuenta ningún rasgo femenino diferente a los físicos, voy a proponer mi versión:


"Para que una mujer sea hermosa debe no ser perfecta (o será rechazada por congéneres y machos por rarita, nadie es perfecto) y debe ser madura y un poco aniñada: tener treinta años mentales (no hace falta que sean biológicos). Tres cosas puras: la piel limpia, las manos generosas y la risa sincera. Tres cosas profundas: la mirada, la visión, la ambición. Tres cosas sensuales: lo que dice, que exista algo que le sonroje, su gracia. Tres largas: la experiencia, la perspectiva y al menos una amistad. Tres cortas: la paciencia, la lengua y las orejas (dueña de lo que calla y de lo que dice). Tres anchas: la mente, la mente y la mente. Estrechas: las distancias, por muy grandes que sean. Tres fuertes: la personalidad, el carácter, la actitud. Tres sutiles: las críticas, las mentiras, las verdades y tres pequeñas: los defectos (los que sean)."


Crees que me he dejado algo? la libertad? la libertad ya la tienes...simplemente no permitas que te la arrebaten. El resto es selección natural, que de eso sí que entiendo.


viernes, 11 de enero de 2013

WhatsApp…WTF!


El año pasado se rompieron cantidades de parejas felices por culpa de un chat para smartphones, hasta que sus responsables en Twitter confirmaron que el “double check” no implicaba que el destinatario hubiese leído el mensaje. Y ya está. Todo arreglado. Y un jamón! El problema principal no es la incertidumbre que provoca que el otro haya leído o no tu mensaje. He elaborado una lista, a mi criterio, con los principales problemas de este chat infernal y, precisamente el “double check” está en el último puesto.



7- Pides por WhatsApp a tu pareja que compre pan, ves el “double check” y él no contesta. Tú crees que lo ha visto pero se hace el sueco y vuelve a casa sin el pan, lo que genera una pelea llena de “tusiempreigual”, “silohagoyoaverquienteaguanta” y “atumadrenoselohacesno”. En otro momento de la historia le hubieses llamado sin dar lugar a confusiones por 0,06 €/min, pero con WhatsApp te has jodido la tarde gratis!



6- Te deja sin batería. Tienes un móvil genial con mil aplicaciones, acceso (veloz) a internet, pantalla plana táctil con más pulgadas que tu TV…y WhatsApp. No te engañes, tu batería de litio está bien, serviría para reponer la de tu coche. El problema es que tienes constantes mensajes de tu último ligue, tu amiga contándote sus penas, el grupo “cena superfriends el viernes 20 a las 21:30 en el restaurante donde celebramos el cumple de Nadia y luego partyyyy” (hay quien no sabe ser conciso) y otra amiga hablándote en privado criticando la mala gestión de la organizadora del grupo para quedar a cenar. Acabas el día buscando una cabina telefónica por toda Barcelona para llamar a la grúa. No hay. En serio, no hay.



5- Sales con alguien a quien le preguntas si va a salir esa noche con la esperanza de que te proponga hacer algo con él. Te contesta que no, que se irá a la cama pronto porque mañana por la mañana trabaja y está cansado. Te pasas la noche vigilando sus conexiones a WhatsApp, tú “tampoco” sales pero te duermes a la mil controlando si está despierto o no. Compruebas que la última conexión es a las 4:35 a.m. La tragedia es inminente.



4- Él está conectado y no te habla. Te quedas con cara de tonta mirando su perfil “en línea” hasta que se desconecta y vuelta a empezar. Le odias. Cuando te escribe por fin, te haces la dura. Se enfada porque “hoy estás muy borde”. Fin.



3- Le diste tu número (si, el de verdad) a un tío que parecía majo, que parecía mono y que parecía que te gustaba. Pero no. No quieres contestarle porque es un pesado, su conversación no es, ni de muy lejos, interesante, abusa de los emoticonos y de los piropos fáciles y encima está constantemente “en línea”. Si lees su mensaje te verá conectada así que te ves obligada a decirle algo y no quieres.

Un apunte: una persona normal, mentalmente sana y madura te diría: le contestas que gracias por su interés, pero que ahora mismo no puedes hablar porque estás hasta arriba de trabajo.

Seguimos en nuestra línea, puesto que lo anterior no lo vas a hacer. Esperas un tiempo prudencial (2 horas), haciendo esperar tu respuesta a tu a miga en crisis, el grupo de la cena del viernes, la amiga inconforme con la cena y el ligue. Cuando te conectas, trabajas a contrarreloj, las manos te tiemblan por la ansiedad pero al final lo haces, si, le bloqueas.



2- Estando en pareja, tienes la peligrosísima tendencia a no borrar las conversaciones de infidelidades (aunque sean de palabra, sin obra y de omisión) como trofeo, supongo. Antes de este odioso invento, un flirteo tonto en una disco era inofensivo e incluso divertido. Con WhatsApp es cavar tu propia tumba. Te despistas de tu móvil un momento y zas! Tu chico te pregunta: quien es Ramón GU? Evidentemente ha leído toda la conversación que no deja lugar a dobles interpretaciones gracias a los malditos emoticonos. La pelea resultante es cuanto menos épica, pero lo peor viene cuando no para de recordártelo en cada conversación/discusión, no confía nunca más en ti y se vuelve controlador, desconfiado y celoso. Fin de la relación.


1- Descubrir el mismo flirteo en el móvil de tu chico. Fin de la relación.


martes, 8 de enero de 2013

Coitus InterruptuzZzzZz


Qué pasa exactamente con los hombres cuando pasan de los 30? Concretamente he notado dos diferencias:



1- La actitud ante las relaciones.

A los 20 no quieren, ni buscan, ni se plantean ningún tipo de compromiso, la mayoría se acaba de independizar y están más preocupados por coleccionar visitantes en su cama del piso que comparte con un colega. Y de compartir la conquista con su colega (ya van dos propuestas de tríos en una semana, en serio).

A los 30 se están cansando de dormir solos… y de hacerse la comida, de recoger el comedor y limpiar el lavabo. Les entra el instinto paterno porque seguramente algún colega ya ha sido padre y les ha contado que “es una pasada”. Lo primero que hacen es preguntarte si te gustan los niños y tienen una actitud controladora y pesada protectora: el síndrome del novio precoz.



2- La actitud ante las relaciones…sexuales.

A los 20…¿hace falta que lo diga? Conejos salidos en celo. Capaces de repetir 3 coitos seguidos con 10 minutos de descanso (normalmente para beber, fumar y orinar, no necesariamente en ese orden). Son insistentes a cualquier hora y recurrentes en el tema, mejor dicho: monotema. Da igual la jornada de trabajo, la rutina del gimnasio o el consumo de alcohol; las ganas son las mismas.

A los 30. Hay un punto porque quiero coger aire. Vamos a ver…aquí falla algo. Cómo demonios se pasa de querer sexo a todas horas a necesitar 8 horas de sueño reparador para reponerse entre polvetes? O a recurrir a excusas como: yo soy más de siestas, sabes? o a mi también me gusta hacer otras cosas contigo: ver una peli, charlarCHARLAR?? JAJA!! PERO BUENO!!! ¿Desde cuándo el sexo masculino se ha caracterizado por disfrutar de largas charlas con sus parejas? Pongo copia a Iker Jiménez.









La verdad es que sé lo que estáis pensando: “eso te habrá pasado una vez, será que al chaval no le gustabas mucho, que digamos.” NO. Lo preocupante en este asunto es que me ha llamado la atención porque precisamente me ha pasado más de una vez, incluso con parejas a las que he dejado por este tema y tuve que consolar porque, por lo visto, les gustaba bastante. Hay excepciones, concretamente uno que se ganó la medalla de ser “mi 50 sombras”. Le veo poco, creo que nos lo rifamos entre 17.



La explicación será hormonal? Evolutiva? Social, quizás? O casualidad? O peor: ¿seré yo?


A todo esto hay una cuestión que me preocupa: puesto que los veinteañeros ya no me interesan, ¿mi vida sexual alcanzó la cúspide el verano pasado? Otra cuestión: ¿A los 40 que pasa? No puedo teorizar al respecto por falta de referencias (just one, one time, good time ;) ).



Si me envalentono a lo mejor se lo pregunto a Santi, 35 años. Huésped nocturno de mi casa recurrente desde hace unas 3 semanas. Él es diferente, es más de mañanas :s

domingo, 6 de enero de 2013

Ecosistema Discotequero

Ese lugar donde he conocido al 90% de los hombres que conozco: una disco.Y aunque mi amiga Sara diga que "nunca encontrarás al amor de tu vida en una disco" yo he estado muy cerca varias veces, pero como una asíntota (asín de tonta) no ha llegado a ningún puerto.
De cualquier manera, paso una media de 7 horas semanales en bares y discos, lo que me capacita indiscutiblemente para confeccionar la siguiente clasificación por especies de lo que me he encontrado por allí...



Funcionarius Placus  este simpático amiguito se distingue a simple vista por el ojo experto (o sea, yo) por su postura corporal: mano derecha metida en el bolsillo delantero del pantalón sólo hasta la altura de los nudillos, piernas separadas, pelvis hacia adelante, labios ligeramente contraídos, barbilla alta y visión global pero de soslayo. Vamos, que son polis. No quieren que lo sepas, pero quieren que te enteres. Me explico: responden a la pregunta ¿de que trabajas? (no les preguntas si estudian porque en seguida te das cuenta que no) responden "soy funcionario" acompañado de una sonrisa de lado. Tú, idiota inocente de ti, insistes en el tema hasta que te lo dice. Las primeras veces mola, pero después de la 10ª, no. Están cortados con el mismo patrón, se vuelven predecibles (te puedes aprovechar de ello con jocosas consecuencias, pero también cansa) y los que no, son maravillosos y estás casados. Un saludo a todos los policías que velan por nuestra seguridad ;).

Pijus Autonomus soberbios, forrados, ahora son autónomos pero se sacaron ADE, derecho y ciencias políticas sin estrés porque papi tiene mucho money, no habían trabajado en su puta vida nunca hasta ahora, por eso no pueden trabajar por cuenta ajena. Elegante, caballero y seductor, al principio te parece que has hallado al que inspiró a E.L James a escribir "50 Shades of Grey". Nada más lejos. Vamos a ver, tarada bonita, crees que te estaba esperando a ti? que sólo te parece atractivo a ti? lo raro es que no tenga pareja, no crees? y es que en realidad la tiene, porque rinde cuentas a una familia (del Opus, posiblemente) que lo quiere ver con cierta estabilidad o le cierran el grifo económico. Pero, claro, luego en la calle es un mujeriego. Aléjate de él! lo más doloroso no será que nunca te quiera sino tu despertar de la mentira, la decepción de que eres "la otra" o de que no eres nadie para él.

Noviensis Castradus especímenes raros, pero existen. El sujeto tiene novia y acaba entablando conversación contigo de rebote, como consecuencia de que tu amiga se ha ligado a su acompañante. Puedes insinuarte o no, independientemente de tu actitud te recordará cada 5 minutos que tiene novia y que casi nunca sale, porque las discos no le van en un intento de reafirmarse y autorrecordarse que eres intocable. Oportunidad para hacer un buen amigo, dirás. NO. Su miedo a ser infiel deriva de una pareja que si sabe de tu existencia acabará con ella.

Soberbius Pateticum está plagado, y es que Barney Stinson ha hecho más daño que mezclar mentos y cocacola. Tiene la creencia de que mostrar aparente desinterés y mirarte por encima del hombro le hace más sexy e interesante. Suele acompañar su actitud con comentarios machistas, patéticas promesas sexuales y alarde de dinero/coche/piso. Tengo la teoría que intenta menguar tu autoestima o suicidarse socialmente...no se. Son unos capullos personajes a evitar evidentemente.

Soy consciente que la fauna de una disco comprende más especímenes y que existe una excepción para cada una. De la misma manera que mi amiga Lara lleva saliendo con su novio como 4 años y se conocieron en una disco y...tachán tachán... él es poli. ;)







viernes, 4 de enero de 2013

nice to meet you! ;)

Hola a todas (y todos). Esta mi primera y patosa entrada de un blog que tengo mucha necesidad de utilizar como aquelarre. Por qué? porque desde hace tiempo he comenzado a poner atención a algunos aspectos de la vida que al parecer "a todo el mundo le pasan" pero curiosamente NADIE me da respuesta.
Por ejemplo. Por qué si conozco a un hombre bueno, guapo, con estabilidad económica y emocional soy incapaz de enamorarme de el?? que coño me pasa? el que me conteste con "Corintios 13" le meto un zapato en la boca. Ese es otro aspecto, mi mala leche no conoce límites, lo que le confiere automáticamente otra virtud al susodicho: que es capaz de soportarme, al igual que mis dos mejores amigas quienes aguantan gintonic en mano finde tras finde mis batallitas intrascendentes que consiguen quitarme el sueño (como si no tuviese problemas mayores).
Volviendo al personaje desaprovechado, tengo una teoría: si hay algo capaz de hacer que dejemos de poner la atención que se merece a una persona así es la competencia, la existencia de otros machos con aptitudes que pongan en tela de juicio la magnificencia de las cualidades del primero. Aquí la cuestión es que hay demasiada oferta. Lo que quiero decir es que hay demasiado de donde elegir...

Espero hacer de este espacio un filtro "talla única" como plantilla para escoger a mis compañías.

Me siento obligada a respetar la intimidad y la sensibilidad de los personajes de mi vida por lo que utilizaré seudónimos. Pero ojalá pudiera, en algunos casos, advertiros de su existencia y su hábitat natural para evitaros el mal trago de conocerles.

nos vemos pronto por aquí.
saludos! :)