domingo, 29 de marzo de 2015

AZUL CLARO CASI GRIS

Cuando una relación se acaba, tanto los protagonistas como los espectadores se preguntan: qué cambió? qué pasó? qué provocó el paso del amor al odio no-amor?
Los defectos y los errores están ahí, siempre han estado ahí, pero depende de cómo se mire (o de cómo se quiera mirar) se ven o no. 

Directamente proporcional a las ganas de enamorarnos e inversamente proporcional a las ganas de estar a solas, transformamos los defectos (a veces insalvables) en virtudes. El problema es que sólo lo puede ver así quien quiere ver así. Para los demás las cosas están muy claras y se muestran tal y como son. Pero nadie se atreve a decir nada, incluso los amigos más amigos, la familia más cercana...NADIE. Por qué? Intenta explicarle a una persona ciega de qué color es una pompa de jabón a contraluz. Difícil, eh?

Y es tal que así como somos capaces de  ver...
la hombría en el machismo,
la asertividad en la tozudez,
la inteligencia en la capacidad para engañar,
el carácter en la vehemencia,
el amor en los celos,
la necesidad de cariño en la necesidad de sexo,

y un largo etcétera que seguiría si no fuese porque mi teclado no es impermeable y una no es de piedra.

(La foto es del fotógrafo Thomas Czarnecki, quien inmortalizó un final alternativo para las princesas Disney.)

El despertar es duro, llega de puntillas, le asoman los pies debajo de la puerta y un buen día pega un portazo y no hay lugar a negociaciones. Ya no hay pena ni lástima, ni tampoco duda, pero si la sensación de haber sido estafados, de que nos han vendido gato por liebre (en realidad cogimos un gato y le plantamos unas orejas y una colita de pompón). 
Los meses, los años al lado de alguien que no es lo que es no se recuperan, se fueron, se perdieron y no volverán. Pero ahora es mucho más difícil (que no imposible) que vuelva a pasar. Nos llevamos lo aprendido y los muebles, la experiencia y el gato, el recuerdo y las plantas.

No fue su culpa, se mostró tal y como era, fue insensiblemente sincero. La culpa el error, fue mio.
Mi error, como dice Joaquín Sabina, fue vestir de azul a un príncipe gris.


miércoles, 23 de octubre de 2013

Carta a un amor despistado

Hola mi amor,

Te escribo para desearte que, allá donde quiera que te dejes caer, todo te vaya muy bien. Tu otra parte, la que se quedo conmigo sigue como siempre y te cuido mucho. Ah! Si. No te lo había dicho? Nunca te fuiste del todo, de hecho creo que te llevaste menos de lo que dejaste aquí. No lo sabías? Un poeta dijo una vez: "uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan". Así que aquí estas. En mi casa. No sabías que estabas aquí? Un despiste por tu parte, además te dejaste un disco duro, tu antiguo uniforme y la camiseta que me prestabas para dormir.

Pues aquí estamos los dos. Lo pasamos bien, discutimos poco, nos gusta charlar y me encanta que estés siempre cuando llego a casa de trabajar. Sigo comprando la comida que te gusta aunque a mi me engorde pero vale la pena por verte la cara de niño delante de un razón de colacao.

Seguimos ahorrando para las vacaciones pero nos lo gastamos en fin de semana cenando y viendo películas. No tenemos remedio.
Cada vez que vemos el anuncio de Halloween en Port Aventura nos acordamos de nuestra última visita...y nos recuerda que no queremos tener hijos!! Sale la conversación y siempre estamos de acuerdo. Eso no ha cambiado.

Eres muy cariñoso y más ahora que empieza a hacer frío. Me abrazas para dormir y los mimos suben de tono de tanto en cuando...sobretodo si no hay que madrugar ;)
La semana pasada me pasé un poco en el gimnasio, me dolía el hombro, me hiciste un masaje exquisito y ahora....me duele más. Pero el masaje me encantó!

Bueno, no todo es color de rosa, hemos cambiado algunas cosas: ya no vemos la carrera de moto gp el domingo. Ya no te gusta. Echare de menos ese zumbido mientras cocino...qué pena... Y bebemos coca cola light, no zero.
No hay manera de que comas queso, pero compré una campana para que no te moleste el olor.
Por la noche no se te oye roncar. Me alegro. Me preocupaba ese ruido, no era normal. Pero te sigo robando las sábanas. Lo siento.

Por cierto! Me olvidaba! Vimos las dos primeras temporadas de nuestra serie favorita y nos encantó. La tercera la comenzamos a ver ayer. Estamos muy enganchados y seguimos preguntándonos de qué nos suena tanto el protagonista pelirrojo. Nos fuimos a la cama tarde, tenías muchas ganas de charlar.

Quiero que sepas que no estoy sola. Solo estarás tu que te fuiste a medias y no te llevaste ni a ti mismo.

Me despido deseando que seas feliz, desde luego aquí conmigo lo eres.

Saludos y abrazos!

Tu y yo.



lunes, 21 de octubre de 2013

La fórmula del desamor (D=S+T)

Hace poco leí que varios científicos de renombre coinciden en que, de la misma manera que en una situación mental depresiva o en un TOC, el amor provoca que los niveles de serotonina sean bajos.

Si, la serotonina, ese neurotransmisor que, en teoría daba la felicidad. Pes resulta que en las primeras fases del amor uno no es realmente feliz, sino que sufre una intoxicación dependiente, enfermiza y obsesiva hacia esa persona nueva que parece ser perfecta. Hablo del amor amor, de ese que parece que va a ser para siempre, del que duele en la lejanía y lo inunda todo anulando el universo conocido anteriormente. Ese amor. Mal amor, amor malo. Caca.

Y qué pasa cuando a una la dejan tirada en ese estado?? Cuando al otro se le acaba el amor mientras tu estás en el nirvana, ajena a todo? Que te quedas sola con la serotonina por los suelos. Que no te queda nada más en tu puñetera a vida que un déficit de un neurotransmisor.
Pues resulta que en caso de niveles bajos de serotonina, por una depresión por ejemplo, a uno le recetan Prozac o fluoxetina para subirlos a tope. Veis por dónde voy??



Por otro lado, recordando a uno de mis profes de universidad favoritos (el de psicología de primero, que mi amiga Lara recordará porque le debemos una muy gorda...guiño guiño, codazo codazo) tengo aprendido que según los psicólogos que tratan a personas que han sufrido daños emocionales importantes, el dolor es pasajero y no dura más que 6 meses!!! (Jajaja sólo 6, dicen...) Pues a partir de ese momento la mente lo ha digerido todo y la vida, que parecía inconcebible  tras la desgracia empieza a perfilarse de nuevo y nace la esperanza.

En serio: 6. Poco para la muerte de un ser querido pero es medio año para aquel capullo que no me amó. Pues según se entiende da igual Pascual que Pedro.

Y es que cuando uno grita y suplica la intensidad de las señales que emite disminuye cuando no encuentra respuesta.  Sólo queda la resignación.
Así qué yo, que soy muy apañada porque no soy rica (y porque no tengo abuela), me he inventado una fórmula para el desamor. Es decir, una mezcla infalible para olvidar y reparar el daño que consta de sumar las dos terapias. Así tenemos que:

DESAMOR = SEROTONINA + TIEMPO.
Y si a esto le sumamos que la serotonina se produce con la ingestión de un aminoácido llamado triptofano que se encuentra en el chocolate, vino tinto y quesos curados, tenemos:

  
DESAMOR = QUESO +  VINO + CHOCOLATE + TIEMPO

Y si además sabemos que el tiempo pasa más de prisa cuando uno se distrae, así que podemos substituir el concepto tiempo por el de diversión (entretenimiento, actividades erótico-festivas...). Obtenemos qué:

DESAMOR = QUESO +  VINO + CHOCOLATE + DIVERSIÓN

Simplificamos la fórmula:
DESAMOR = comer lo que más te gusta + hacer lo que más te gusta (con quien más te guste)

AAaahhhh eureka! Amiga mía...y no era esto lo que te hacia tanta falta? el desamor aparece cuando te acuerdas de ti, de lo que te gusta, de lo que eres, de lo que te hace feliz.


Venga y arriba ese ánimo!! Y no corras a la farmacia, que el Prozac sin receta no lo venden, ya lo he preguntado...

sábado, 18 de mayo de 2013

Las 50 (ex)sombras

No hace falta ser un guapísimo multimillonario excéntrico para tener un pasado turbio. Y no hablo de maltrato físico infantil, sino de maltrato relacional, tampoco de sumisión a una ama del dolor sino a una del engaño. Hablo de gente que no sólo perdona infidelidades, sino que tropieza más veces con la misma piedra y todavía piensa que esa relación tóxica y autodestructiva podría llegar a reanudarse y tener futuro. Es posible? Ya no se trata de tener o no derecho a tropezar, sino al problema que supone encariñarse con la piedra.

Todos tenemos un pasado pero: hasta qué punto condiciona nuestro comportamiento en el presente? y hasta qué punto condiciona el de los demás? Esas son las sombras, las de los ex.



La cuestión que más me preocupa es: qué es mejor?

A-  No conocerlas y vivir en en la ignorancia con la (desconocida pero real) posibilidad de que nos afecten negativamente. "Te dejo. Vuelvo con mi ex porque todavía la quiero". 

B- Conocerlas y vivir con el miedo a la posibilidad de que nos afecten: "Te dejo. Vuelvo con mi ex, manipuladora, adúltera y mentirosa, porque todavía la quiero".

Hasta qué punto la sinceridad es positiva? dónde está la linea entre lo que se cuenta por ser sincero y lo que se cuenta para cubrirse uno las espaldas?

Indiscutiblemente, es imposible encontrar a alguien sin pasado, pero cómo sobrellevarlo? es inevitable cometer los mismos errores, provocar las mismas molestias y caer en la competencia y la comparación.
Y qué esperas?? si tú misma lo haces!: le comparas (siempre positiva y constructivamente, claro... X'D ), esperas novedad, evitas cometer los mismos errores y compites a ciegas. Es verdaderamente estresante.

Está claro que los peores ex son los del otro, pero la sombra más oscura la proyecta la Soltería. Es indiferente, la tuya o la suya. Es la ex más peligrosa, la que más se añora, con la que siempre podrás volver, no mira tus conexiones a whatsapp, no pregunta ni increpa, con la que has vivido mil aventuras...
Con esa sombra siempre seductora y acechante debes aprender a vivir, porque la muy puñetera tiene la capacidad de hacerte dudar y de hacerle dudar.

El truco debe estar en recordar siempre sus carencias, sus puntos flacos:
Soltería...
1- no te da los buenos días ni las buenas noches
2- no te abraza y suspira
3- no te mira a los ojos antes de besarte
4- no le importan tus conexiones a whatsapp, ni nada, porque básicamente a Soltería no le importas un pimiento.

Relájate. Ella estará allí siempre. Si no vuelves a verla es que no la necesitas y si la necesitas te consolará y te pondrá una tirita en el corazón (quien dice tirita dice coraza de aleación de titanio) como lo ha hecho siempre...



viernes, 10 de mayo de 2013

La Gata Flora (LGF)

La que no sabe lo que quiere ni lo sabrá. La que está tan acostumbrada a que generalizar que cuando encuentra lo que buscaba no lo sabe ver. La que no se cree (o no se quiere creer) nada porque así si sale mal, "yo ya lo sabía".
Se caracteriza por sufrir una contradicción de sentimientos y al mismo tiempo sentir lo mismo ante dos actitudes opuestas, querer lo que no tiene y cuando lo tiene despreciarlo porque no se lo cree.

Está tan acostumbrada a un determinado comportamiento que lo que debería ser normal le parece extraño. Quiere un hombre que la quiera y que la respete, que la acepte pero la motive a mejorar, que la cuide pero no la agobie, que la admire pero sin endiosarla, que la desee pero tenga en cuenta su psique, que se ria con ella pero no de ella, que le de libertad pero no la descuide, que la cele pero no la controle....vamos que no tiene ni puta idea de lo que quiere no lo tiene muy claro...
Lo curioso es que cuando lo encuentra (cosa extremadamente difícil) le acaba encontrando defectos, que coinciden curiosamente con las virtudes que pretendía...








Ese es el síndrome de la Gata Flora (LGF). A continuación se describen los síntomas más característicos:

Eres una gata flora si...

1- Sientes total desconfianza hacia los "nuevos conocidos" aún sin que estos nos hayan dado motivos, así, por norma, en la primera cita...
(amiga)- Parece majo no? 
(tu) - Si bueno...al principio todos son majos...

O bien malinterpretas los gestos y actitudes positivas, siempre para mal, claro (aunque sean actos claramente desinteresados e inocentes) la gente buena no existe.
(amiga)- Parece majo no? 
(tu) - Majo? sabes lo que hizo? me pasó a buscar en coche por mi casa!! de qué va?? qué pasa? que por ser mujer no se conducir...qué machista!!

2- Te comportas como un gallito discotequero...
(él)- hola! me das tu número y quedamos para un café?
(tu) - si, claro...("un café? no me invita a dormir a su casa? eso es que no le gusto tanto como dice...un café..ppff!")

...o te haces la estrecha cuando no toca.
(el) - hola! me das tu número y quedamos para un café?
(tu)- si, claro...("un café? este lo que quiere es ponerme mirando a Pontevedra...vas listo!") les das un número falso.

3- Tergiversas la realidad en un intento desesperado de admitir que, una vez más, te has vuelto a equivocar...

No se interesa por lo que haces o con quien = es que no es nada celoso
No tiene jamás un detalle contigo = es que no me intenta comprar, no es nada machista
Pasa durante días si hablarte = respeta tu espacio, no quiere agobiarte
El sexo deja mucho que desear (sobretodo a ti) = el sexo no lo es todo! es una relación madura...
Es un bestia, un bruto y un desconsiderado = es que es un macarra...a mi no me van los principitos!!


...O tergiversas la realidad en un intento desesperado de admitir que, una vez más, te has vuelto a pillar...

Te llama en lugar de escribirte = le da pereza escribir
Te da siempre los buenos días y las buenas noches = esta controlando tus horarios
Te hace reír y sonreír = no se toma nada en serio
Te piropea por guapa y por lista = zalamero!
El sexo es increíble = es un golfo
Es detallista, considerado, se acuerda de lo que le cuentas y lo tiene en cuenta = va de principito pero al final será un macarra como todos!!


Si cumples estos síntomas, efectivamente, eres una Gata Flora. Es una pena porque eres incapaz de dejar entrar en tu vida personas que te merecen y tu a ellas. Es una lástima porque gastas más energía evitando salir mal parada que lo que te costaría recuperarte en un supuesto (16€, lo que cuestan 2 gintonics) y es un error porque arremetes contra  todos por los errores que cometieron unos cuantos. Y que no te sorprenda el resultado: quien no se siente valorado se va...y no suele volver.


Esa soy yo: la Gata Flora, aunque me avergüence admitirlo. Porque si algo es demasiado bueno para ser verdad es que no es verdad. Verdad?

lunes, 8 de abril de 2013

En los ojos del que mira

"La belleza está en los ojos del que mira" - Francis Bacon (1561 – 1626). No se si la belleza sólo o también la percepción de cómo son las personas.
Este pasado Domingo me reencontré con alguien que hacía diez (diez!!) años que no veía (ni sabia nada de él). Jaime. Amigo de un amigo. Ese amigo de amigo que cuando te lo presentan piensas: "mierda! me gusta más este!". Y es que en su momento yo era un pimpollo, y entre nosotros había la diferencia de edad justa para que yo me encandilara: 2 años. Que de los 30 a los 32 no se notan pero de los 17 a los 19 es un abismo! un chico alto, de complexión media (pero que como yo pesaba 45kg me parecía enorme) que con su alarde de libertad me volvía loca. Trabajaba a jornada completa, no estudiaba, por lo que tenia moto y coche y mucha libertad económica y social. No bailaba, se tomaba su copa en la barra con cara de serio y a mi me daba un síncope amoroso! (con lo sexys que me parecen hoy en día los hombres que bailan).





Todo empezó la semana pasada, cuando estaba yo en Madrid por trabajo y me encontré en mi móvil un mensaje suyo via whatsapp (cómo no). El mensaje era un piropo sobre mi foto de perfil al que contesté con un sonrojado y quinceañero "jeje graciaaaaaaaasss". Al principio creía que se habría equivocado, pero no. Le hacía mucha ilusión hablarme después de 10 años. La conversación avanzaba y a mi me entraban las ganas de verle exponencialmente. Era una mezcla de curiosidad, fé en el destino, desconcierto, ilusión, desesperación porque con Santi la cosa fue peor que mal...
Empecé a sospechar que mi ilusión era precipitada cuando escribió "valneario". Duele ,ehhh??!!

Al fin llegó el domingo y quedamos, en la puerta del bar de pié, fisicamente le vi igual que hace diez años, pero a la vez tan diferente que no daba crédito.
La conversación fue de lo más intrascendente. Sentí en todo momento que el timón lo llevaba yo y que mi vida había dado tantos giros como estancada se había quedado la suya. Seguía trabajando en el mismo lugar, viviendo en el mismo lugar, hablando igual, pensando igual, cometiendo los mismos atentados contra el castellano (un idioma loable, lo hable quien lo hable.- L. Piedrahita-)... Me di cuenta que en determinado momento o visto de determinado ángulo, alguien puede parecer maravilloso e incluso indispensable, irremplazable. Pero el tiempo nos aclara la vista, la experiencia corrige las dioptrías, la madurez hace más nítida la imágen.


Sinceramente: lo recordaba más alto, más interesante, más listo, más guapo. Lo miraba con otros ojos, unos ojos desentrenados, vírgenes, ignorantes, fáciles de complacer... me alegra que mis ojos hayan crecido y madurado, que sean críticos y sabios.

Espero que sigan así. Por mi bien. Aunque me cueste unas cuantas patas de gallo...Algún día Santi será igual de prescindible, lo sé.

jueves, 21 de marzo de 2013

Love the way you fly

Os habeis fijado cómo en los aeropuertos las personas creamos constantemente formas para encontrarnos?? (carteles con nombres de pasajeros, una letra en el aparcamiento, indicaciones, flechas...) pero aún así, es inevitable el desencuentro. Y lo sabemos. Lo sabemos de antemano, pero de todas formas lo intentamos... "quedamos en la entrada donde la escultura de Botero, pero si eso estate atenta al movil". Lo sabemos, será un fracaso todo intento de coincidencia, por muy exactas que sean las indicaciones, pues somos muy impredescibles: salimos por otra puerta, nos equivocamos de dirección, preguntamos a la persona menos indicada, malinterpretamos señales ambiguas, el vuelo se retrasa...
Debería ser frustrante y una buena razón para no quedar, para no intentarlo. Pero no. Aún sabiendo del fracaso, lo hacemos.



Es más o menos lo que pasa en las relaciones que no llegan a nada antes de empezar. Sabes que no va a funcionar, tienes más dudas que razones, pero aún así, por muy racional que quieras ser, por muchas pistas que des, aunque avises de antemano de los obstáculos...lo haces, lo intentas, te la juegas. POR QUÉ??? No lo se.. es la primera vez que no se qué decir (milagro! diría mi padre).

Mis esfuerzos por racionalizar el amor han sido en vano, pues he caído en el envenenamiento, en la toxicidad, en la borrachera. Bajé la guardia, me dejé llevar y perdí.

Me siento traicionada porque me prometí a mí misma que no lo haría, que estaría alerta: un paso después del otro y mira dos veces antes de cruzar.

Espero que sea suficiente escarmiento. No se me ocurre ningún chascarrillo.